Garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones en España se ha convertido en uno de los principales rompecabezas a los que tienen que hacer frente los equipos de gobierno que aspiren a la Moncloa. Y es que la jubilación de la generación del baby boom, es decir, los nacidos entre 1957 y 1977, ya es una realidad: el gasto en pensiones aumenta y los salarios actuales que cobran las generaciones más jóvenes no facilitan la tarea. De ahí que sea importante realizar una gestión financiera a largo plazo para preparar la jubilación.
La nueva reforma aprobada el 22 de enero de 2025 es la convalidación por parte del Congreso de los Diputados del Real Decreto-ley 11/2024 promulgado por el Gobierno y que establece modificaciones significativas respecto a la jubilación. Se trata de una normativa que comenzó a negociarse en 2021 y que se ha ido aplicando por tramos. La nueva regulación afectará en 2025, principalmente, a tres modalidades de jubilación: parcial, activa y demorada.
"Estamos en un periodo transitorio"
"En 2025, la edad de jubilación en España es de 66 años y 8 meses. Pero este año, si tienes más de 38 años y 3 meses trabajados, podrás jubilarte a los 65 años con el 100% de la jubilación. Actualmente, estamos en un periodo transitorio que durará hasta 2027, fecha a partir de la cual la jubilación general será a los 67 años. Hasta entonces, cada año se retrasa unos meses la jubilación”, señalan.
"El objetivo de esta norma es que los trabajadores puedan realizar una salida del mercado de trabajo más progresiva y flexible, en línea con los países de nuestro entorno, más adaptada a las condiciones y situaciones de cada trabajador”, argumentaba la ministra Elma Saiz de Inclusión y Seguridad Social en su defensa de este real decreto-ley en el Congreso de los Diputados.
Cambios en la regulación de la jubilación activa
La jubilación activa es una fórmula que permite combinar, por un período específico, el cobro de la pensión con la realización de un trabajo después de haber alcanzado la jubilación. “El nuevo texto elimina el requisito de tener una carrera de cotización completa. Esto favorece la incorporación a esta modalidad de colectivos con carreras de cotización más cortas e intermitentes, como históricamente ha ocurrido en el caso de las mujeres por el cuidado de hijos u otros familiares”, explican fuentes del Gobierno.
Asimismo, la jubilación activa se podrá combinar con los incentivos por demora. Por cada año que se extienda la jubilación activa, es decir, por cada año en que se combine el trabajo con la pensión, aumentará el porcentaje que se aplicará al cobro de la prestación. Si la extensión es de un año, el porcentaje de la pensión será del 45%; en caso de que la extensión sea de cinco años o más, se podrá recibir hasta el 100% de la prestación. Además, el porcentaje de la pensión aumentará cinco puntos porcentuales por cada 12 meses de trabajo continuo, sin que en ningún momento se supere el 100% de la pensión.
"Por entenderlo mejor, un trabajador que puede y se jubila a su edad ordinaria, si pasados 2 años decide volver a trabajar, además del derecho a su salario, tendrá derecho a una pensión del 55% que se irá incrementando cada año trabajado hasta poder alcanzar el 100% el quinto año”, precisaba la ministra Saiz.
De hecho, según fuentes gubernamentales, desde la reforma de las pensiones de 2019 el número de personas que optan voluntariamente por retrasar la edad de jubilación se ha duplicado y actualmente suponen el 10% de las nuevas jubilaciones.
¿Cómo será la jubilación demorada?
Según explican desde Moncloa, “la nueva regulación incluye la posibilidad de recibir un incentivo adicional por cada seis meses de demora del momento de jubilarse a partir del segundo año de haber cumplido la edad legal de jubilación, y no solo cada doce meses”, como contemplaba anteriormente.
"Con el nuevo marco, si una persona que puede jubilarse a los 66 años decide seguir trabajando hasta los 68 y 7 meses, recibirá un incremento de su pensión del 4% por el primer año de demora; otro 4% por el segundo (2% adicional por cada semestre) y un 2% por los siete meses adicionales. Esto significa que, cuando finalmente se jubile, su pensión será un 10% mayor”.
Modificaciones en la jubilación parcial
Se trata de la modalidad por la que una persona trabajadora puede acceder a la pensión antes de la edad ordinaria de jubilación. Con este objetivo, se combina un trabajo a tiempo parcial con el cobro de la pensión, la cual se reduce en función de la disminución de horas laborales. Para poder beneficiarse de esta opción, es necesario contratar a otra persona que cubra esa reducción de jornada mediante un contrato de relevo.
A partir de ahora, se incrementa hasta el 75% la posibilidad de ampliar la reducción de jornada del jubilado parcial, que hasta ahora era del 50%. Además, se podrá acceder a la jubilación parcial tres años antes de la edad legal de jubilación, debiendo ser la reducción de jornada durante el primer año entre el 20 y el 33%, informan fuentes del Gobierno.
Además, se prevé que el Gobierno realice, en el último trimestre de 2028, una evaluación del impacto de la reforma de la jubilación parcial. No obstante, tal y como explica RTVE, el acuerdo no modifica los requisitos para cobrar el 100% de la pensión a través de la jubilación ordinaria: cumplir con la edad de jubilación y los años cotizados.
Puntos clave
En 2025, se activará el último tramo de la reforma de las pensiones que comenzó a negociarse en 2021
El nuevo reglamento afectará a la jubilación activa, la jubilación parcial y la jubilación demorada
El objetivo, según el gobierno, es "que los trabajadores puedan realizar una salida del mercado de trabajo más progresiva y flexible"