Los aranceles de Trump: ¿Qué impacto tendrán en la economía española y cómo afectan a ciudadanos y empresarios?

España se prepara para afrontar los posibles efectos en sus sectores clave

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El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El anuncio de Donald Trump deimponer un arancel del 25% a todos los productos procedentes de la Unión Europea, a partir de hoy 2 de abril, genera gran incertidumbre para la economía global. En particular, España, aunque no es uno de los países más expuestos, podría verse afectada, y tanto ciudadanos como empresarios deben estar atentos a las consecuencias de estas nuevas medidas.

¿Qué son los aranceles y por qué son importantes para la economía española?

Un arancel es un impuesto que un país aplica a los productos importados, con el objetivo de hacer que los productos extranjeros sean más caros en su mercado. La administración de Trump ha utilizado esta herramienta en su estrategia proteccionista para intentar equilibrar su déficit comercial con otros países, a la vez que busca presionar en otros frentes, como la inmigración y la lucha contra el contrabando.

Para España, este movimiento podría tener consecuencias mixtas. El 2,3% de su Producto Interno Bruto (PIB) depende de las exportaciones a Estados Unidos, especialmente de sectores clave como el aceite de oliva, maquinaria, productos farmacéuticos y agroalimentarios. Por ejemplo, las exportaciones españolas de aceite de oliva a Estados Unidos, que alcanzan cifras millonarias, podrían reducirse drásticamente, mientras que otros sectores como la maquinaria y los productos semimanufacturados también verían un impacto negativo.

Alfonso García-Moncó, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Alcalá y autor del libro "Las Guerras Comerciales, consecuencias económicas, jurídicas y fiscales", expone el impacto de los aranceles en la economía global y nacional. Según el experto, los aranceles tienen un efecto negativo, ya que tienden a elevar la inflación y los tipos de interés, lo que a su vez disminuye la actividad económica y la circulación de bienes. Como consecuencia, se produce una reducción del Producto Interno Bruto (PIB), aunque el impacto varía según el país.

En esta misma línea, Luis Rodrigo de Castro, profesor de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad San Pablo CEU, señala que los aranceles tendrán un impacto significativo en la economía española, tanto de manera directa como indirecta. Explica que los aranceles dirigidos a productos específicos, como el aceite de oliva, los vinos y los quesos, afectarán de manera considerable a los productores nacionales, especialmente a las pequeñas y medianas empresas con enfoque internacional. Según el académico, estos sectores sufrirán una merma en su capacidad comercial, lo que obligará a las empresas a buscar nuevos mercados. No obstante, considera que esta situación también puede representar una oportunidad, ya que permitirá diversificar los socios comerciales y aprovechar los acuerdos suscritos por la Unión Europea en los últimos 15 años con países como Canadá, Japón y Singapur.

¿Cómo afecta a los ciudadanos?

Aunque la economía española se vería afectada de manera moderada, los ciudadanos pueden notar los efectos indirectos. Si los productos importados de Estados Unidos aumentan de precio debido a los aranceles, esto podría provocar un alza en los costes de algunos productos. Por ejemplo, los productos electrónicos y equipos mecánicos, muchos de los cuales provienen de EE. UU., podrían volverse más caros para el consumidor español. Además, si las empresas españolas que exportan a EE. UU. enfrentan pérdidas, esto podría traducirse en menos crecimiento económico y posibles despidos o recortes salariales en ciertos sectores.

¿Y los empresarios?

Para los empresarios españoles, la amenaza de los aranceles plantea desafíos adicionales. La incertidumbre sobre los precios y los acuerdos comerciales podría hacer que algunas empresas reconsideren sus estrategias de exportación, buscando nuevos mercados o renegociando condiciones con sus socios en EE. UU. Aquellos que dependen de la exportación de productos como el aceite de oliva o maquinaria pesada tendrán que adaptarse rápidamente a los cambios en las tarifas. Las empresas que no puedan hacer frente a estos costes adicionales podrían ver una caída en sus márgenes de beneficio.

García-Moncó también destaca las diversas estrategias de defensa que pueden adoptar los países y las empresas para mitigar los efectos de los aranceles. Entre estas estrategias, menciona la formulación de contramedidas a través de la Unión Europea y el arancel comunitario, la búsqueda de la resolución de conflictos y acuerdos sectoriales a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la celebración de acuerdos bilaterales con terceros países que no apliquen aranceles, y la búsqueda de nuevos mercados donde no se apliquen aranceles, como MERCOSUR y Canadá. Además, subraya el papel fundamental del ICEX (Instituto de Comercio Exterior) y las agregadurías comerciales de las embajadas en la negociación de acuerdos por productos.

Edificio del Capitolio de los Estados Unidos.

Edificio del Capitolio de los Estados Unidos.

Rodrigo indica que el impacto indirecto de estos aranceles se manifestará en sectores que no sean objeto directo de los aranceles, pero que se vean afectados por su aplicación a terceros. Menciona, por ejemplo, que si se imponen aranceles a la maquinaria agrícola, su encarecimiento repercutirá en la producción de productos como la uva o la aceituna, afectando a los agricultores españoles. Asimismo, subraya que cualquier medida proteccionista que grave el comercio tendrá efectos negativos sobre las empresas y sectores productivos nacionales, como ya se evidenció en el primer mandato de Trump. Aun así, destaca que la existencia de otros mercados y la apuesta de diversos países por el libre comercio pueden mitigar en parte los efectos adversos.

Agricultura, ganadería y pesca

El profesor del CEU insiste en que los sectores más perjudicados serán la agricultura, la ganadería y, en menor medida, la pesca. Argumenta que estos sectores, debido a su vulnerabilidad económica, son más susceptibles a ser afectados por los aranceles. En su opinión, resulta más sencillo imponer aranceles a productos agrícolas que a servicios como la telefonía o el turismo. Además, recalca que estos productos suelen ser un símbolo de la identidad nacional, lo que los convierte en objetivo frecuente en las disputas comerciales, como ha sucedido en casos anteriores con productos emblemáticos de Francia y Estados Unidos. 

Una persona camina al lado de un viñedo

Una persona camina al lado de un viñedo.

El acero y el aluminio

Las empresas españolas del sector están afrontando un escenario complicado. España es el décimo país exportador de acero a EE. UU., por lo que el encarecimiento de estos productos en el mercado estadounidense podría traer consigo importantes consecuencias económicas para las empresas españolas, que prevén una caída de hasta el 10% en su facturación.

Las compañías del sector temen que el arancel haga que el acero y el aluminio español pierdan competitividad frente a los productos nacionales en EE. UU. Esto podría traducirse en una reducción de la cuota de mercado para los exportadores españoles, que, a pesar de no perder la guerra de precios frente a los competidores internacionales, podrían ver cómo sus márgenes comerciales se reducen para poder seguir siendo atractivos en el mercado estadounidense.

¿Qué puede hacer España?

La UE, liderada por Bruselas, ya ha anunciado que responderá de forma firme. Sin embargo, la capacidad de España de mitigar estos efectos dependerá de cómo logre gestionar las negociaciones a nivel europeo. El presidente Pedro Sánchez ha subrayado que Europa es una potencia global y que, con unidad, podrá defender sus intereses. A corto plazo, las medidas correctivas podrían centrarse en la diversificación de mercados y en la renegociación de acuerdos con Estados Unidos. Sin embargo, los próximos meses serán decisivos para determinar cómo se desarrollan las tensiones comerciales entre EE. UU. y la UE.

La sede de la Comisión Europea, Bruselas (Bélgica)

La sede de la Comisión Europea, Bruselas (Bélgica)

En cuanto a la reacción de otros países a la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos, García-Moncó indica que la mayoría responde con contramedidas consistentes en aumentos proporcionales de sus propios aranceles, adaptados a sus intereses. Sin embargo, señala que a nivel global es difícil aprobar contramedidas unificadas debido a la diversidad de intereses entre los estados.

Rodrigo señala que los aranceles impactarán a toda la Unión Europea, aunque de forma desigual. Explica que, al tratarse de un mercado único, cualquier barrera comercial repercutirá en todos los Estados miembros, si bien el efecto será más acusado en aquellos con una fuerte presencia agrícola, como España, Italia, Francia y Grecia. Subraya que países como Suecia, Dinamarca o Irlanda sufrirán un impacto menor, mientras que Polonia, pese a estar fuera del área mediterránea, también podría verse afectada por su potente sector agrícola. Asimismo, destaca que Trump podría orientar su política comercial contra países cuyos líderes le resulten más incómodos, como Francia, afectando de manera específica a ciertos productos gourmet. No obstante, insiste en que cualquier arancel impuesto dentro del mercado común europeo terminará afectando a la economía del conjunto de la UE.

Adaptación y alternativas

Para mitigar este impacto, muchas empresas ya han tomado decisiones estratégicas, como adelantar sus envíos para evitar los efectos inmediatos del arancel.

García-Moncó afirma que en el caso de España, el impacto es limitado, ya que las grandes empresas españolas del sector establecen filiales en Estados Unidos para sortear los aranceles.

No obstante, la reacción a nivel nacional e internacional ha sido de preocupación y búsqueda de medidas para mitigar el impacto económico. El ministro de Industria y Turismo español, Jordi Hereu, ha subrayado la necesidad de analizar el impacto sector por sector y de que la UE responda de manera adecuada, priorizando el diálogo para evitar una guerra comercial. La patronal del acero en España, Unesid, ha manifestado su rechazo a los aranceles, argumentando su perjuicio para empresas y consumidores, y ha respaldado una respuesta contundente de la UE, que ya ha anunciado contramedidas a productos estadounidenses por valor de hasta 26.000 millones de euros.

El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.

El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu.

A nivel global, la tensión es palpable. Países como Brasil, México, Corea del Sur, Vietnam, Emiratos Árabes Unidos y Rusia también se verán afectados por los aranceles. Canadá, por ejemplo, ha respondido con sus propios aranceles a productos estadounidenses, evidenciando el efecto dominó de estas políticas. China, por su parte, ha denunciado la violación de las normas de la Organización Mundial del Comercio y ha advertido que tomará medidas para proteger sus derechos. Aunque su producción de acero y aluminio es significativa, el impacto directo en su economía podría ser menor debido a su menor comercio con EE. UU. en estos sectores.

Puntos clave: 

  • La imposición de aranceles por parte de EE. UU. genera una notable incertidumbre en la economía global, con potenciales repercusiones significativas para la Unión Europea y, en particular, para España.
  • Aunque el impacto se considera moderado, sectores clave como el agroalimentario, la maquinaria y el aceite de oliva podrían sufrir las consecuencias, afectando tanto a empresarios como a consumidores.
  • Los sectores de agricultura, ganadería y pesca son los más susceptibles, enfrentando desafíos considerables debido a su vulnerabilidad económica y la naturaleza simbólica de sus productos.
  • Se plantean diversas estrategias, incluyendo contramedidas a nivel de la UE, búsqueda de nuevos mercados y renegociación de acuerdos, para mitigar los efectos negativos de los aranceles.
  • La industria española del acero y aluminio se enfrenta a un escenario complicado, y la tensión es palpable a nivel global con otros países tomando represalias.