El inicio de 2025 ha sorprendido a los inversores con rentabilidades superiores a lo previsto en los mercados de renta variable. Aquellos con estrategias más arriesgadas, como los perfiles agresivos y moderados, han conseguido en solo tres meses cerca de la mitad de las ganancias esperadas para todo el año. En contraste, los inversores más conservadores han tenido dificultades debido al retroceso en los precios de los bonos.
¿Qué está impulsando las ganancias en bolsa?
El mercado europeo ha sido el gran protagonista de este crecimiento. Mientras Wall Street muestra signos de agotamiento tras un 2024 alcista, los índices europeos han mantenido una tendencia positiva. El EuroStoxx 50 ha subido un 11% en lo que va de año, y el Stoxx 600 ha superado el 8%. Este impulso ha permitido que los inversores más dinámicos alcancen un 2,7% de rentabilidad en solo un trimestre, frente al 5,5% proyectado para todo 2025.
Mientras Wall Street muestra signos de agotamiento tras un 2024 alcista, los índices europeos han mantenido una tendencia positiva.
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Según Gregorio Hernández, experto en bolsa y autor del libro Independencia financiera de la A a la Z, "los inversores deben aprovechar este momento con cautela. Aunque las cifras son optimistas, la incertidumbre sigue presente en Europa".
“Llevamos solo un trimestre, y estos datos son significativos, pero dependen mucho de la estrategia de inversión que sigas”, explica Hernández, destacando que medir el rendimiento en periodos cortos puede llevar a decisiones erráticas.
El informe Draghi entre los factores destacados
El optimismo en los mercados europeos ha sido impulsado por varios factores, entre ellos las medidas económicas derivadas del informe Draghi. “El informe Draghi es lo mejor que ha hecho Europa desde que se creó la Unión Europea. Muchas de las decisiones que se están tomando vienen de ahí, y eso explica en parte por qué los inversores están apostando por Europa”, señala el inversor.
Los perfiles de inversores se definen en función de su tolerancia al riesgo, sus objetivos financieros y el horizonte temporal de sus inversiones. En términos generales, se pueden clasificar en tres grandes categorías: conservador, moderado y agresivo.
¿Cómo les ha ido a los perfiles agresivos y moderados?
Los inversores con una estrategia equilibrada entre renta fija y variable también han obtenido buenos resultados. Los perfiles moderados han logrado un 2,3% de rentabilidad, más de la mitad del 4,4% estimado para el año. Por su parte, los inversores flexibles, que destinan hasta un 80% de su cartera a la bolsa, han alcanzado un 2,45%, acercándose al 5% previsto.
El inversor agresivo prioriza la rentabilidad a largo plazo por encima de la estabilidad. No teme la volatilidad y está dispuesto a asumir mayores riesgos para obtener mayores beneficios. Su cartera suele estar compuesta mayoritariamente por acciones, fondos de inversión de alto rendimiento e incluso activos más especulativos como startups, criptomonedas o sectores emergentes. Este perfil es habitual en personas con un horizonte de inversión extenso, como jóvenes profesionales o empresarios que buscan maximizar su capital.
El EuroStoxx 50 ha subido un 11% en lo que va de año, y el Stoxx 600 ha superado el 8%.
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Por su parte, el moderado busca un equilibrio entre rentabilidad y riesgo. Está dispuesto a asumir cierta volatilidad en su cartera, combinando activos de renta fija con una proporción de renta variable para mejorar sus rendimientos a largo plazo. Aunque no tolera pérdidas significativas, entiende que cierta exposición a los mercados bursátiles puede ser beneficiosa en periodos prolongados. Su estrategia suele incluir fondos mixtos, acciones de empresas consolidadas y bonos corporativos.
Los inversores conservadores, los más afectados
Los perfiles defensivos, centrados en renta fija, han tenido un rendimiento más bajo de lo esperado. La caída en los precios de los bonos europeos ha limitado su rentabilidad al 0,5%, muy por debajo del 3,9% proyectado. En marzo, el índice Bloomberg Euro Aggregate cayó un 1,75%, afectando especialmente a estos inversores.
Para Hernández, esto responde a una lógica de largo plazo: “Si quieres una rentabilidad fija, las empresas te darán poco porque deben cubrir sus riesgos. Si buscas mayores beneficios tienes que asumir la incertidumbre de la renta variable. Y a largo plazo, la bolsa siempre ha crecido más que la renta fija. Es algo completamente lógico”.
En marzo, el índice Bloomberg Euro Aggregate cayó un 1,75%, afectando especialmente a estos inversores.
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Este tipo de inversor prioriza la seguridad del capital sobre la rentabilidad. Su objetivo principal es minimizar el riesgo, incluso si eso implica obtener rendimientos más bajos. Prefiere activos de bajo riesgo, como bonos gubernamentales, depósitos a plazo o fondos de renta fija. Su horizonte de inversión suele ser a corto o mediano plazo, y tiende a evitar la volatilidad de los mercados bursátiles. Este perfil es común en personas cercanas a la jubilación o en quienes buscan preservar su patrimonio sin asumir grandes fluctuaciones.
¿Qué esperar para el resto de 2025?
A pesar del buen arranque, los expertos recomiendan cautela. Factores como la política fiscal en Alemania o la volatilidad global pueden influir en el mercado en los próximos meses.
Hernández se muestra optimista sobre la evolución del mercado bursátil y su capacidad para generar beneficios sostenidos. “Es difícil hacer previsiones precisas, pero en términos generales, 2025 apunta a ser un buen año. Los beneficios y dividendos deberían seguir creciendo, y eso es lo que realmente importa para una inversión sólida”, afirma.
La IA en los mercados
Sobre el papel de la inteligencia artificial en los mercados, Hernández destaca su potencial para mejorar la rentabilidad y ampliar la brecha entre la renta variable y la fija. “Si los costes se reducen y se crean nuevas oportunidades, los beneficios y dividendos crecerán más que en el pasado, reforzando aún más la rentabilidad de la bolsa”.
Para los inversores que buscan estabilidad, Hernández recomienda centrarse en activos que generen rentas y aprovechar la volatilidad del mercado con una estrategia prudente. “Si tienes una visión clara y te enfocas en inversiones de calidad, la volatilidad puede ser una ventaja. Lo difícil es invertir sin un criterio claro y dejarse llevar por lo que más está subiendo. La clave está en saber valorar correctamente y actuar con calma”, concluye.
Puntos clave
- Los perfiles agresivos y moderados ya han logrado más de la mitad de la rentabilidad proyectada para 2025 gracias al buen comportamiento de las bolsas europeas.
- El EuroStoxx 50 y el Stoxx 600 impulsan los resultados, mientras Wall Street muestra señales de agotamiento tras un año alcista.
- La caída del precio de los bonos castiga a los inversores conservadores, cuya rentabilidad se sitúa muy por debajo de lo esperado.
- La inteligencia artificial y las reformas económicas en Europa apuntalan el optimismo, aunque persisten riesgos a medio plazo.