20 años de innovación y crecimiento: cómo he llegado hasta aquí

La ejecutiva repasa su trayectoria, desde sus inicios como emprendedora hasta la transformación de la escuela en un referente internacional del diseño y las artes visuales, con un nuevo campus en el 22@

Silvia Viudas
Silvia Viudas

Directora de LCI Barcelona

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En 2004, inicié mi trayectoria como emprendedora con escasos recursos pero con un propósito claro y una determinación inquebrantable. Durante estos 20 años, la clave no ha sido la suerte, sino la dedicación, el esfuerzo y la pasión por un proyecto que ha evolucionado sin perder su esencia.

A lo largo de este camino, me he sentido como la continuadora de una mujer visionaria: Felicidad Duce, quien en 1928 fundó una pequeña escuela de moda y logró atraer a diseñadores de renombre como Pedro Rodríguez. Su legado pasó a Mercedes Freixa, quien confió en mí para materializar un sueño empresarial que ha crecido hasta convertirse en una referencia en el mundo del diseño y las artes visuales.

Los primeros nueve años fueron de consolidación junto a mi socio Eduard Prats. Transformamos una institución académica brillante, aunque con dificultades económicas, en un referente educativo capaz de atraer el interés de LCI Education. En 2013, esta alianza nos permitió iniciar un viaje de transformaciones que incluyó la incorporación de tecnología de vanguardia, la atracción del mejor talento y una expansión que llevó al centro de 30 a 300 profesionales, diversificando las áreas de conocimiento de una a siete y, sobre todo, internacionalizándonos.

Dejamos atrás una escuela de moda local para convertirnos en una institución superior reconocida globalmente en diseño y artes visuales. Siempre hemos trabajado en colaboración con organismos públicos para garantizar titulaciones oficiales que faciliten la movilidad de nuestros estudiantes, sin olvidar nuestra identidad y compromiso con la comunidad local.

Nada de esto ha sido fruto del azar, sino de una visión clara. En 2013, Claude Marchand apostó por Barcelona y un año más tarde vio en este suelo la ubicación perfecta para el Hub Europeo de nuestra red. Hoy, diez años después, este espacio se ha convertido en un centro de conocimiento innovador y una inspiración para las futuras generaciones. El estudio de arquitectura Circular Studio, con Iván Serrano y Fernando Ansorena a la cabeza, ha materializado esta visión con un diseño excepcional que optimiza la luz, la circulación de los espacios y la interacción académica.

Este campus, ubicado en el distrito 22@, se erige como un hub europeo del diseño, consolidando a Barcelona como una de las capitales creativas del mundo. Con 11.000 metros cuadrados y tecnología punta, podrá albergar hasta 3.000 estudiantes, tres veces más que antes. Se estima que los alumnos internacionales aporten más de 41 millones de euros a la economía de la ciudad en los próximos cinco años, reforzando el papel de la educación superior en la transformación del tejido económico y empresarial.

El nuevo campus no solo es un referente académico, sino también un ejemplo de sostenibilidad. Cuenta con el certificado de excelencia BREEAM y está diseñado con materiales reciclables en su fachada y estructura. Además, incorpora energía fotovoltaica, sistemas de recuperación de aguas grises y una cubierta ajardinada que mejora el aislamiento térmico.

Por las aulas de LCI han pasado diseñadores de renombre como Dominnico, María Escoté, Josep Font o Juan Vidal, consolidando su papel en la industria de la moda y el diseño. Además, la cercanía con el Disseny Hub Barcelona fortalece la sinergia con el ecosistema de diseño y creatividad de la ciudad.

La innovación estructural de este edificio no solo facilita el mejor rendimiento académico de nuestros estudiantes y docentes, sino que también lo convierte en un punto de atracción para la industria. La colaboración entre el mundo académico y empresarial es esencial para la creación de valor, y estamos seguros de que este nuevo espacio potenciará sinergias dentro y fuera del aula.

Este crecimiento no habría sido posible sin un equipo de profesionales excepcionales que han trabajado con entrega y adaptabilidad, acompañando cada etapa de nuestra evolución. La escuela ha crecido, pero nosotros también lo hemos hecho con ella.

Hoy, como parte de una empresa 100% canadiense, inclusiva y respetuosa, volvemos a mirar al futuro con entusiasmo. Con la incorporación de nuevo talento, como Alessandro Manetti, seguimos construyendo y proyectando nuestro crecimiento hacia nuevos horizontes.

Este es solo el comienzo de una nueva etapa llena de oportunidades. Seguimos adelante, con la misma pasión y compromiso que nos ha traído hasta aquí.