Innovación y futuro para la industria musical

El vicepresidente de la Fundación Barcelona Music Lab presenta la entidad como una plataforma clave para potenciar la competitividad del sector, y asegura que uno de los retos actuales es consolidar este ecosistema de innovación

Genís Roca
Genís Roca

Vicepresidente de la Fundación Barcelona Music Lab

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El negocio de la música ha cambiado radicalmente en los últimos años. La transición del formato físico al digital ha dejado un escenario donde las plataformas de streaming dominan el consumo, pero generan ingresos insuficientes para los artistas. La música en directo se ha convertido en el eje central del sector, tanto en términos de rentabilidad como de visibilidad.

Por cada millón de reproducciones en Spotify, un artista recibe alrededor de 544 euros, una cantidad que debe repartirse entre autores, intérpretes y productores. En YouTube Music, la cifra asciende a 1.140 euros, mientras que en Apple Music es de 1.047 euros y en Amazon Music, de 680 euros. Estos ingresos están lejos de garantizar la sostenibilidad económica de los creadores, lo que ha provocado un desplazamiento del modelo de negocio hacia el directo. En este contexto, giras y festivales se han convertido en la principal fuente de ingresos y en la plataforma clave para destacar en un mercado donde se suben 100.000 nuevas canciones diarias y la inteligencia artificial ha comenzado a generar música sin intervención humana.

España, y en particular Barcelona, se han posicionado como actores fundamentales en esta transformación. La música en vivo factura más de 725 millones de euros anuales en el país, con un crecimiento sostenido a doble dígito en la última década y previsiones del 15% anual para los próximos años. Esta evolución ha captado la atención de inversores y grandes corporaciones, lo que ha derivado en la adquisición de los principales festivales y operadores por parte de multinacionales y fondos de inversión.

Sin embargo, la industria musical no solo depende del talento y la creatividad de los artistas. La innovación tecnológica y la sostenibilidad son factores cada vez más determinantes en el futuro del sector. La digitalización de la experiencia en vivo, la mejora de la seguridad en eventos, la optimización del consumo energético y la gestión de residuos son ámbitos en los que la innovación está generando oportunidades de negocio. Barcelona, con su potente ecosistema de startups, centros tecnológicos y universidades, tiene el potencial de convertirse en un referente en este ámbito.

Con esta visión, en 2022 nació la Fundación Barcelona Music Lab, una iniciativa que busca conectar la industria musical con la ciencia, la investigación y el mundo empresarial para impulsar la innovación en el sector. En sus dos años de actividad, la fundación ha identificado más de 200 startups en 10 países, de las cuales 17 han sido seleccionadas para sus programas de aceleración. Además, ha otorgado más de 300.000 euros en ayudas a proyectos de innovación y sostenibilidad en espectáculos en vivo, y ha organizado encuentros pioneros sobre la aplicación de la inteligencia artificial en la música.

Barcelona Music Lab también ha sido clave en la creación de la Cátedra UAB-Cruïlla de Inteligencia Artificial en Música y Artes y la Cátedra UPF-BMAT en IA y Música, espacios de referencia que investigan cómo la IA transformará la industria. Asimismo, ha desarrollado el primer estudio sobre la realidad empresarial del sector musical en Cataluña, cuantificando el número de empresas, empleos y facturación generada. Su compromiso con la internacionalización del sector se ha reflejado en su presencia en eventos globales como el Mobile World Congress, Integrated Systems Europe y el Mercat de Música Viva de Vic, facilitando la visibilidad de startups y nuevos proyectos en foros de gran relevancia.

En un momento en el que la música en vivo es el motor económico del sector y donde la digitalización redefine los modelos de negocio, Barcelona Music Lab se presenta como una plataforma clave para potenciar la competitividad de la industria musical española. Con el respaldo de promotores, festivales, empresas tecnológicas e instituciones, la fundación se posiciona como un actor fundamental en la construcción del futuro de la música.

El reto ahora es consolidar este ecosistema de innovación, fomentar la inversión en proyectos disruptivos y fortalecer la colaboración público-privada para garantizar que España, y en particular Barcelona, se mantenga a la vanguardia de la transformación musical global.

Porque el futuro de la música no solo depende del talento de los artistas, sino también de la capacidad de innovar, adaptarse y liderar el cambio en un mundo donde la tecnología y la creatividad caminan juntas.