El sector de la música en vivo registra cifras récord. ¿Qué viene ahora?

Recién elegido presidente de la Asociación de Promotores de España, Pascual Egea describe los retos de la industria del directo, que ha presentado datos de facturación históricos

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Pascual Egea

Presidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM)

Actualizado a

La música en vivo en España ha alcanzado en 2024 un nuevo récord de facturación, con más de 725 millones de euros en venta de entradas, un 25% más que el año anterior. Estas cifras no solo reflejan el buen momento del sector, sino que también consolidan su papel como motor cultural, económico y social. Sin embargo, más allá de los datos, hay una realidad que no podemos obviar: los retos a los que se enfrenta la industria del directo en los próximos años son complejos y requieren una estrategia coordinada entre todos los agentes implicados.

El crecimiento ha sido innegable. Desde la creación de la Asociación de Promotores Musicales (APM) hace 25 años, cuando apenas trece empresas se unieron para dar voz a un sector que necesitaba representación, hasta la actualidad, con más de cien promotoras asociadas, la transformación ha sido radical. La venta de entradas online, la explosión de los festivales, la globalización de la industria con la llegada de multinacionales y fondos de inversión, e incluso la crisis sin precedentes derivada de la pandemia, han moldeado un sector que hoy es más fuerte, profesionalizado y resiliente. Pero este crecimiento no puede ser un fin en sí mismo. Es necesario trabajar para que la música en vivo no solo sea rentable, sino también sostenible, accesible y equitativa.

El conjunto de los socios de APM son responsables de unos 110.000 conciertos al año, con una audiencia global de 28,3 millones de espectadores. Un volumen de actividad que demuestra la importancia del sector dentro de la economía cultural del país, pero que también conlleva desafíos.

Uno de los más urgentes sigue siendo la lucha contra la reventa fraudulenta. No hablamos solo de plataformas de segunda mano o del abuso de precios, sino de una práctica que distorsiona el mercado y perjudica directamente al público y a los promotores. Es una batalla que se libra en varios frentes: el judicial, con demandas en curso contra empresas que operan al margen de la ley; el legislativo, con la necesidad de impulsar un marco regulador que garantice una venta transparente y justa; y el informativo, con campañas de concienciación para que el público entienda los riesgos de adquirir entradas fuera de los canales oficiales.

Otro de los retos más importantes es la fiscalidad del sector, un problema estructural que urge resolver. En primer lugar, es fundamental incrementar las deducciones fiscales para las producciones musicales, una demanda que ya cuenta con una enmienda en la legislación vigente y que esperamos que el Ministerio de Hacienda apruebe en los próximos meses. Además, sigue siendo imprescindible alcanzar un acuerdo sobre la fiscalidad de los artistas no residentes, para evitar que las giras internacionales se enfrenten a barreras fiscales desproporcionadas que dificultan la llegada de talento global a España.

En esta línea, también es prioritario mejorar y reducir el canon de SGAE. La música en vivo sigue soportando un modelo de recaudación que no responde a las realidades del sector, con tarifas que resultan desproporcionadas en comparación con otros países europeos. Es necesario negociar un sistema más equitativo que permita a los promotores trabajar con mayor seguridad y previsibilidad.

La internacionalización es otro de los grandes retos. España se ha consolidado como un destino de referencia para giras y festivales, pero todavía queda mucho por hacer para que la música española tenga mayor presencia fuera de nuestras fronteras. Desde APM seguimos apostando por reforzar nuestra presencia en ferias internacionales, colaborar con asociaciones europeas y potenciar el Anuario Digital como herramienta de promoción global.

Un paso clave en este camino es la creación del Instituto de la Música, una iniciativa liderada por Es_Música y el Ministerio de Cultura que busca dotar al sector de un observatorio transversal, fortalecer la exportación de artistas y establecer estrategias de crecimiento basadas en datos concretos. Aunque su estructura final aún está en definición, este organismo tiene el potencial de convertirse en una herramienta fundamental para la industria.

Además de estos retos estratégicos, no podemos perder de vista la necesidad de una mayor inversión en sostenibilidad y profesionalización. La industria del directo debe apostar por eventos con menor impacto ambiental, garantizar condiciones laborales justas para todos los trabajadores del sector y fomentar la formación de nuevos profesionales que aseguren el relevo generacional en la industria.

El camino por recorrer es largo, pero la música en vivo en España ha demostrado que es capaz de adaptarse y evolucionar. Hemos superado crisis, cambios tecnológicos y desafíos globales, y lo hemos hecho sin perder la esencia de lo que realmente importa: ofrecer al público experiencias únicas e irrepetibles. Ahora es el momento de consolidar estos avances y sentar las bases de un sector más sólido, justo y sostenible para las próximas décadas. Porque la música en directo no es solo un negocio, es una parte esencial de nuestra cultura y de nuestras vidas.