El Tesoro Público lanza 7.000 millones en bono a 15 años: la confianza de los inversores no tiene límites

La administración española ejecuta con éxito su segunda emisión sindicada del año, alcanzando una demanda histórica de 95.000 millones de euros. ¿Cómo afecta esto a la estabilidad financiera de España?

Foto Alba
Alba Rus

Periodista y coordinadora gestión web

Actualizado a

EuropaPress 4963507 edificio banco espana donde hace varios dias hacen cola contratar letras
Europa Press

El Tesoro Público español ha conseguido una emisión de 7.000 millones de euros en un bono sindicado a 15 años. La operación, que ha alcanzado una demanda histórica de 95.000 millones de euros, destaca por su excepcional acogida en los mercados internacionales. Con una relación de demanda de 13,5 veces el monto emitido, el Tesoro ha reducido el coste de la operación para mejorar el ahorro financiero y asegurar una financiación favorable.

Este éxito es un claro indicio de la confianza que los inversores internacionales siguen depositando en la deuda pública española. La operación es la más grande realizada por el Tesoro Público en términos de demanda en la última década, lo que pone de relieve la capacidad de España para atraer capital extranjero en un contexto económico global incierto. 

Participación internacional y geográfica

El bono, que tiene un cupón del 3,5% y un vencimiento en 2041, ha tenido una buena acogida, sobre todo, entre los inversores no residentes, que representan el 90,1% de la emisión. Los inversores procedentes del Reino Unido, Irlanda, Francia, Italia y los países escandinavos destacaron como los principales actores internacionales, subrayando la diversidad geográfica de la operación.

Esta operación es crucial porque, en comparación con emisiones anteriores, el Tesoro ha conseguido captar una demanda sobresaliente que refuerza la percepción de que la deuda española sigue siendo una opción sólida para los inversores internacionales, incluso en tiempos de incertidumbre económica global.

Diversificación de los inversores

La operación ha recibido órdenes por parte de 393 cuentas inversoras, que demuestra una gran diversidad, tanto geográfica como por tipología de inversor. 

Entre los principales países de origen de los inversores no residentes, el Reino Unido e Irlanda han destacado con una participación del 26,4%, seguidos de Francia e Italia, con un 17,2%, y los países escandinavos con un 12,1%. Esta diversidad geográfica subraya la confianza que los mercados internacionales tienen en la deuda española.

Además, los inversores de Oriente Medio, Estados Unidos, Canadá y Asia también han tenido una presencia significativa, aunque en menor medida, con un 3,1%, 1,6% y 0,7%, respectivamente.

Tipo de inversores

En cuanto a la tipología de los inversores, la mayor participación ha correspondido a las gestoras de fondos, con un 29,9%, seguidas de las tesorerías bancarias, con un 19,3%. Los bancos centrales e instituciones oficiales han representado un 18%, mientras que las aseguradoras y fondos de pensiones han aportado un 15,8%. El resto de las participaciones se han distribuido entre empresas de servicios bancarios (8,5%), fondos apalancados (5,6%) y otros inversores (2,9%).

Un paso más hacia el objetivo de financiación

Con esta operación, el Tesoro ha completado el 27,9% de su programa de financiación a medio y largo plazo para el año, con una emisión total de 49.268 millones de euros hasta la fecha. La operación es una muestra clara de la fortaleza de la deuda pública española, sobre todo en un contexto de retirada gradual de las tenencias de deuda por parte del Banco Central Europeo. Esta emisión confirma la capacidad del Tesoro para financiarse "cómodamente a cualquier plazo", al tiempo que se reduce la prima de riesgo.

Reducción de la prima de riesgo

Una de las principales consecuencias positivas de esta operación es la reducción de la prima de riesgo. La alta demanda y el favorable resultado de la emisión contribuyen a la mejora de la percepción de la deuda española en los mercados internacionales. La emisión de bonos a largo plazo a un tipo de interés favorable ayuda a reducir el riesgo percibido por los inversores y a aliviar la presión sobre las finanzas públicas. Esta reducción en la prima de riesgo es un paso clave para mejorar la estabilidad financiera de España y reducir el coste de la deuda a largo plazo.

Fortalecimiento de la deuda pública a largo plazo

De cara al futuro, el Tesoro Público continúa con su estrategia de diversificación de la base inversora, con un enfoque en mantener una vida media de la deuda en torno a los 8 años. Esta estrategia ha sido clave para suavizar el impacto de las subidas de los tipos de interés en los últimos años. Asimismo, se seguirá apostando por la emisión de bonos verdes como parte integral del programa de financiación.

El Tesoro tiene previsto hacer 48 subastas ordinarias de letras y bonos y obligaciones del Estado durante el año, y también recurrirá a las sindicaciones para la emisión de determinadas referencias de Obligaciones del Estado.

Puntos clave

  • Alta demanda: El Tesoro Público español emite 7.000 millones en bonos a 15 años, con una demanda 13,5 veces superior a la cantidad ofertada
  • Condiciones favorables: La emisión ofrece un cupón del 3,5% y una rentabilidad de 3,515%, inferior a la de emisiones anteriores
  • Interés internacional: La emisión contó con una fuerte participación de inversores internacionales, alcanzando un 90,1%
  • Cumplimiento de los objetivos: Con esta emisión, el Tesoro ha alcanzado el 27,9% de su objetivo de financiación a medio y largo plazo para el año