Iberdrola Finanzas ha puesto en marcha una emisión de bonos verdes vinculados al valor de sus acciones por un total de 375 millones de euros. Con un vencimiento a cinco años, estos bonos buscan captar el interés de los inversores que apuestan por la sostenibilidad sin renunciar a la rentabilidad.
Este movimiento financiero llega en un momento clave, en el que Iberdrola también está fortaleciendo su alianza con Masdar, la eléctrica pública de Abu Dabi, con la que negocia la venta de una participación en su cartera de renovables en EE.UU.
Cuando firmaron el acuerdo en La Conferencia de las Partes de la CMNUCC (COP28), el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, aseguró: “Ahora que 118 gobiernos ya se han comprometido en la COP28 a triplicar la capacidad de energía renovable para 2030, alcanzar este objetivo requerirá una acción inmediata por parte de los gobiernos y el sector privado. Después de décadas de compromiso con las renovables, las redes y el almacenamiento, esta alianza innovadora con Masdar demuestra hoy una vez más nuestra determinación de seguir aumentando las inversiones”.
Un paso adelante en el mercado financiero
Los titulares de los bonos tendrán la opción de recibir un pago en efectivo cuyo valor estará determinado por la evolución del precio de las acciones de Iberdrola. Esta flexibilidad convierte el producto en una alternativa interesante para inversores con una visión a medio plazo sobre el comportamiento del mercado.
Además, Iberdrola Finanzas solicitará la admisión a negociación de estos bonos en el mercado abierto de la Bolsa de Fráncfort, garantizando una mayor liquidez y acceso a inversores internacionales.
Cobertura y gestión del riesgo
Para mitigar posibles riesgos derivados de esta operación, Iberdrola Financiación, también filial de la compañía, contratará opciones de compra liquidables en efectivo con diferentes bancos. De este modo, la empresa se asegura de cubrir su exposición ante eventuales pagos derivados del ejercicio de la opción por parte de los bonistas.
Los bancos implicados han confirmado que llevarán a cabo operaciones de cobertura para proteger sus posiciones en este proceso. Esto incluye ajustes durante el periodo de referencia que determinará el precio final de conversión de los bonos.
Expansión y alianzas estratégicas
Este movimiento financiero se suma a la estrategia de crecimiento global de Iberdrola, que en los últimos meses ha intensificado su alianza con Abu Dabi. La eléctrica española negocia la venta de una participación minoritaria en una cartera de renovables en Estados Unidos, en línea con el acuerdo de 15.000 millones firmado con Masdar, la eléctrica pública de Emiratos Árabes Unidos, para invertir en eólica, marina e hidrógeno verde.
La compañía liderada por Galán lleva cerca de un año explorando la posibilidad de dar entrada a un socio en su negocio renovable norteamericano, gestionado a través de su filial Avangrid. Con el respaldo de Rothschild y Lazard, Iberdrola estudia la venta de hasta un 50% de su cartera renovable en EE.UU. Según informaciones de Bloomberg, Masdar ha sido elegido como socio potencial, aunque las conversaciones aún están en una fase preliminar.
Masdar ya participa en proyectos clave de Iberdrola, como East Anglia 3, un parque eólico marino valorado en 4.000 millones de euros, y Baltic Eagle, en Alemania, donde adquirió el 49% del activo por 375 millones de euros.
Este movimiento estratégico fortalece la capacidad de Iberdrola para desarrollar proyectos de gran escala, diversificando su portafolio de energías renovables en mercados clave.
La ampliación de esta alianza hacia otras tecnologías, como la solar fotovoltaica y la eólica terrestre, refuerza la posición de Iberdrola en el mercado global de energías limpias, impulsando proyectos que abarcan no solo la eólica marina, sino también el hidrógeno verde, como se contempla en el acuerdo firmado por ambas compañías durante la COP28.
La empresa sigue apostando por la entrada de socios en carteras renovables para impulsar su expansión
Europa Press
Este acuerdo, que contempla una coinversión de hasta 15.000 millones de euros en proyectos eólicos marinos y de hidrógeno verde en Europa y Estados Unidos, es un reflejo del compromiso a largo plazo de Iberdrola con la transición energética.
Además, Iberdrola ha reconfigurado su apuesta por EE. UU. en los últimos meses. La compañía decidió en enero cancelar la toma de PNM Resources, una compañía eléctrica de Nuevo México, cuya adquisición estaba bloqueada por el regulador de este Estado norteamericano tras la imputación de Ignacio Galán por el caso Villarejo.
Pese a que el presidente de la compañía ya está libre de toda pesquisa, la compañía se enfrentaba a este Estado a una batalla legal para tratar de cerrar la operación. Más de tres años después, decidió cancelar la transacción y liberar 11.000 millones para invertir.
Estrategia de crecimiento mediante alianzas
En paralelo, la compañía continúa su estrategia de dar entrada a socios en carteras renovables para financiar su crecimiento. Entre sus últimos movimientos destacan la venta del 49% del proyecto Romeo, una cartera de 1.265 MW en renovables en España, al fondo noruego Norges por 600 millones de euros, y la cesión de otro 49% del parque Wikinger a EIP por 700 millones de euros.
Puntos clave
- Los inversores recibirán un importe basado en el precio de la acción de Iberdrola
- Iberdrola y Masdar fortalecen su cooperación con inversiones en energía renovable
- Iberdrola vende participaciones en proyectos clave para financiar su crecimiento