El EBIT, acrónimo en inglés de Earnings Before Interests and Taxes, (ganancias antes de intereses e impuestos), es un indicador económico que se utiliza para medir los beneficios que obtiene una empresa a través de sus operaciones principales, antes de deducir los impuestos y los intereses.
También conocido como resultado de explotación, BAII o BAIT en España, es una de las varias ratios financieras esenciales que deben medirse, porque aísla el rendimiento operativo básico de la empresa, excluyendo los efectos de la financiación y las estructuras fiscales, explican desde el software financiero Fathom.
El EBIT es un indicador económico que se utiliza para medir los beneficios que obtiene una empresa a través de sus operaciones principales
EuropaPress
No obstante, hay que tener en cuenta que no existe consenso entre las empresas de diferentes países a la hora de calcularlo. Según señalan expertos de la empresa alemana de telecomunicaciones Ionos, “en Estados Unidos, por ejemplo, el indicador significa en gran medida exactamente lo que dice el acrónimo, es decir, los beneficios antes de intereses e impuestos, aunque a menudo se contabilizan los ingresos por intereses. En España, sin embargo, estos gastos financieros no se suelen considerar dentro del cálculo del EBIT”.
El crecimiento del EBIT es un claro indicador de lo bien que una empresa gestiona sus operaciones básicas. Al centrarse en los beneficios antes de intereses e impuestos, permite obtener información de la eficiencia operativa y la rentabilidad de la empresa. A través de esta constante, se puede saber si la empresa puede ampliar sus operaciones de forma eficaz, mantener el control de costes y generar mayores ingresos, además de atraer inversores, según detallan los expertos de Fathom.
Cómo calcularlo
Dado que el EBIT no está estandarizado, no existe un método único para calcularlo. Las empresas no solo pueden tener distintas interpretaciones de su valor, sino que también pueden incluir diferentes partidas en su cálculo. Por ello, los valores obtenidos solo son comparables hasta cierto punto.
La forma más sencilla de calcular el EBIT de una empresa es restar los gastos operativos, como pueden ser los salarios del personal o los costes de producción, a los ingresos operativos, como la venta de productos y servicios. Por ejemplo, si una empresa obtiene dos millones de euros de ingresos operativos, pero tiene 800.000 euros de gastos operativos durante un período, su EBIT será de 1.200.000 euros.
Diferencia entre EBIT y EBITDA
Existe otro indicador parecido al EBIT, que a veces puede generar cierta confusión. Se trata del EBITDA (beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) puede generar cierta confusión. Ambas métricas son utilizadas por los inversores para analizar la salud financiera de una empresa, ya que excluyen ciertos costos. Sin embargo, cada una proporciona una perspectiva distinta sobre la rentabilidad.
Fathom explica que el EBIT ofrece una visión más amplia de los gastos de una empresa, incluidos los gastos no monetarios. Al incluir la depreciación y la amortización, el EBIT se centra más en la eficiencia operativa y la estructura general de costes.
Por otro lado, el EBITDA hace hincapié en el flujo de caja al excluir gastos no monetarios, como la depreciación. Por tanto, una métrica valiosa para evaluar la capacidad de una empresa para generar beneficios de explotación. Los inversores suelen utilizar el EBITDA para evaluar el flujo de caja o cash flow de una empresa, que es esencial para pagar dividendos, recomprar acciones y pagar la deuda.
Muchas empresas reportan ambos indicadores para que inversores y analistas pueden hacerse una mejor idea de la salud financiera de la empresa a la hora de tomar decisiones. Sin embargo, también es frecuente que las empresas elijan uno de los dos indicadores. Como señalan desde Ionos, el EBIT es una medida más frecuente en países de habla inglesa.
Puntos clave
El EBIT es un indicador económico que se utiliza para medir los beneficios que obtiene una empresa antes de deducir los impuestos y los intereses
Se trata del acrónimo en inglés de ‘Earnings Before Interests and Taxes’ (ganancias antes de intereses e impuestos)
Se calcula restando los gastos operativos a los ingresos operativos que obtiene una empresa
Es diferente del EBITDA, que no incluye ni las depreciaciones ni amortizaciones