Estados Unidos intensifica su presión sobre el Gobierno de Nicolás Maduro con la imposición de un arancel del 25% a los países que adquieran petróleo o gas de Venezuela. La medida, anunciada por el presidente Donald Trump, entrará en vigor el próximo 2 de abril de 2025 y podría afectar a varias economías con lazos comerciales con Caracas.
A través de su cuenta de Truth Social, Trump justificó la decisión argumentando que "Venezuela ha enviado a Estados Unidos a miles de delincuentes de alto rango y miembros de bandas criminales". "Estamos en proceso de devolverlos a Venezuela. ¡Es una gran tarea! Además, Venezuela ha sido muy hostil hacia Estados Unidos y las libertades que dgaranefendemos", afirma el presidente.
Entre los grupos mencionados por Trump se encuentra el Tren de Aragua, organización delictiva declarada terrorista por el Gobierno estadounidense. La medida abre una incógnita sobre cuáles países serán sancionados y cómo afectará su comercio con Washington.
En paralelo a la imposición del arancel, el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció que la petrolera Chevron podrá continuar operando en Venezuela hasta el 27 de mayo. Esta extensión de la licencia revierte la decisión inicial de la Administración Trump de finalizar su autorización el 3 de abril.
La incertidumbre empresarial
Chevron ha sido una de las pocas multinacionales con presencia activa en el sector petrolero venezolano desde que en 2022 recibió una licencia por parte del entonces presidente Joe Biden. Su permanencia en el país sigue condicionada por las sanciones estadounidenses y la evolución de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
La petrolera, que ha mantenido operaciones en Venezuela incluso durante los momentos más críticos de las sanciones, ha señalado en ocasiones anteriores que su interés en el país responde a oportunidades estratégicas de largo plazo. Sin embargo, la inestabilidad en la relación bilateral con Washington podría poner en riesgo sus planes de inversión y producción.
La reacción de Nicolás Maduro a los aranceles de Trump
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, reaccionó con firmeza ante la nueva barrera comercial impuesta por Estados Unidos. "Venezuela seguirá produciendo petróleo y gas y seguirá vendiendo a los países aliados en el mundo", afirmó en Venezolana de Televisión (VTV).
Maduro insistió en que su modelo económico es independiente de los organismos financieros internacionales. "No dependemos del FMI ni del Banco Mundial. Nuestro modelo no es 'Made in United States', es 'Made in Venezuela'", subrayó.
Venezuela rechaza el arancel como una medida ilegal
El ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil, también se pronunció en contra de la medida, definiéndola como "arbitraria, ilegal y desesperada". A través de un comunicado en su cuenta de Telegram, denunció que la imposición del arancel viola normativas comerciales internacionales, como el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), al establecer restricciones discriminatorias entre socios comerciales.
"Ejerceremos todas las acciones pertinentes ante los organismos internacionales para hacer valer nuestros derechos y denunciar esta nueva violación del orden económico mundial", declaró Gil.
Yván Gil, ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de Venezuela
MINISTERIO DE EXTERIORES DE VENEZUELA
El anuncio de Trump ha generado incertidumbre en el comercio energético global. La medida podría afectar a grandes importadores de crudo venezolano como China, India y Turquía, que han mantenido relaciones comerciales con Caracas pese a las sanciones de EE.UU. Al mismo tiempo, el análisis de The Economist subraya cómo las políticas proteccionistas de Trump ya están afectando negativamente a la economía de EE.UU.
Si bien Venezuela ha conseguido mantener un flujo de exportaciones mediante acuerdos con países estratégicos, el nuevo arancel podría limitar sus opciones y generar presiones sobre su ya debilitada economía. En respuesta, el Gobierno de Maduro podría intensificar su apuesta por nuevas alianzas comerciales con mercados alternativos.
¿Cómo afectará la nueva medida de Trump?
En términos geopolíticos, la decisión de Trump podría aumentar las tensiones en la región y desencadenar respuestas diplomáticas por parte de países que tienen acuerdos con Caracas.
La medida también supone un nuevo reto para los compradores de petróleo venezolano, que deberán valorar el impacto del arancel en sus costes de importación y buscar alternativas en otros mercados.
Reacción del Banco de España a los aranceles de Trump
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, considera que el impacto de los aranceles en la economía española será limitado en términos macroeconómicos. Según explicó en un foro económico, los efectos más importantes podrían darse de manera indirecta, afectando a países con mayor dependencia de las exportaciones a EE.UU., sobre todo en América Latina.
Escrivá advirtió que la política arancelaria estadounidense está modificando el comercio global de forma estructural, desencadenando respuestas de otros países y cambiando la dinámica de los mercados internacionales. Además, señaló la incertidumbre sobre la política cambiaria y regulatoria de la administración Trump, que parece seguir una estrategia clara para desregular sectores clave.
Ante este escenario, el gobernador del Banco de España destacó la necesidad de que Europa aproveche la crisis como una oportunidad para fortalecer su mercado interno y reducir su dependencia de actores externos. En su opinión, la hostilidad comercial de EE.UU. podría impulsar la integración europea, acelerando reformas pendientes y favoreciendo la estabilidad económica del continente.
A pesar de la incertidumbre global, Escrivá insistió en la importancia de la prudencia en las previsiones económicas, ya que el contexto actual puede traer cambios inesperados. Para España, el reto será mantenerse flexible y preparado para adaptarse a un entorno comercial cada vez más volátil.
Puntos clave
- La medida busca castigar a Venezuela, a la que acusa de enviar delincuentes a EE. UU.
Maduro rechaza el arancel y promete seguir exportando sin depender de EE. UU.
El Banco de España prevé un impacto limitado, pero advierte sobre la incertidumbre global
Europa podría salir fortalecida y acelerar su integración económica