Trump impone aranceles del 20% a Europa y del 34% a China y reabre la guerra comercial

Bruselas se prepara para responder, el Gobierno activa su plan de contingencia y el sector alimentario español teme el golpe: vuelve la tensión global en plena campaña americana

2020 05 21 13:50:10 023
Ada Sanuy

Coordinadora editorial

Actualizado a

Trump

Donald Trump firmando órdenes ejecutivas en el despacho oval de la Casa Blanca

La Casa Blanca

Donald Trump ha reactivado la política de aranceles como herramienta de presión internacional. El presidente de los Estados Unidos ha anunciado nuevos gravámenes del 20% a las importaciones procedentes de la Unión Europea y del 34% a los productos chinos. La medida, justificada por la necesidad de "proteger la industria nacional" y "corregir prácticas desleales", ha generado un sismo económico con implicaciones directas sobre el comercio global.

En el caso de Europa, los nuevos aranceles afectan principalmente a productos agrícolas y alimentarios, mientras que la ofensiva contra China se centra en manufacturas, tecnología y materiales industriales. La estrategia de Trump apunta a reforzar su narrativa electoral de defensa del trabajador estadounidense y soberanía económica, pero al costo de reactivar una guerra comercial que podría escalar rápidamente. El magnate lo anunció esta pasada madrugada en el ya llamado liberation day, el día de la liberación de América.

"Les cobraremos aproximadamente la mitad de lo que ellos nos cobran y nos han estado cobrando. Así que las tarifas no serán totalmente recíprocas", decía Trump en la rueda de prensa celebrada en la misma Casa Blanca. "Queremos enviaros nuestros coches, queremos enviaros todo, pero no vamos a coger nada de lo que tengáis", añadía. "Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado y violado por naciones cercanas y lejanas, tanto amigas como enemigas", enfatizaba.

Bruselas responde con firmeza

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, no tardó en calificar la medida como "un acto hostil que perjudica tanto a Europa como a Estados Unidos". Desde Bruselas, se prepara ya un paquete de medidas de represalia, con aranceles espejo que afectarían a productos estadounidenses como el whisky, los automóviles y ciertos productos tecnológicos.

"Europa está preparada para defender sus intereses y proteger a sus productores. No aceptaremos presiones ni chantajes unilaterales", aseguró Von der Leyen en una comparecencia urgente. La Comisión mantiene contactos con los gobiernos de los Estados miembro para definir una respuesta coordinada que, además de sanciones comerciales, podría incluir el bloqueo de acuerdos pendientes con EE.UU.

"Estoy de acuerdo con Trump en que otros se están aprovechando injustamente de las normas acutales. Y estoy dispuesta a apoyar cualquier esfuerzo para que el sistema comercial global se adapte a las realidades de la economía mundial. Pero también quiero ser claro: recurrir a los aranceles como primera y última herramienta no lo solucionará", zanjaba.

España activa el escudo alimentario

El Gobierno español, por su parte, ha mostrado su preocupación ante la nueva ronda de aranceles, especialmente por su impacto directo en el sector agroalimentario, que representa una parte esencial de las exportaciones españolas a Estados Unidos.

Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se ha puesto en marcha un plan de contingencia para amortiguar los efectos de esta medida. "Estamos en contacto con la Comisión Europea para asegurar una respuesta común y contundente. No permitiremos que nuestros productores sean rehenes de una campaña electoral ajena a Europa", declararon fuentes del ministerio.

"Ni España ni la Unión Europea desean el conflicto comercial, pero no podemos ignorarlo. Tenemos las herramientas necesarias para proteger los intereses de nuestros ciudadanos y empresas si no hay espacio para la negociación", afirmaba Moncloa.

Entre las medidas previstas, se estudian ayudas directas a exportadores, campañas de diversificación de mercados y el fortalecimiento de las relaciones comerciales con Latinoamérica, Asia y África.

El sector alimentario, en alerta roja

La industria agroalimentaria española ha reaccionado con preocupación. El presidente de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), Mauricio García de Quevedo, ha advertido de "consecuencias muy graves" para el tejido empresarial si los aranceles se mantienen en el tiempo.

En 2023, las exportaciones españolas de alimentos y bebidas a EE.UU. superaron los 2.400 millones de euros, con productos como el aceite de oliva, el vino, los quesos y los embutidos entre los más afectados. "Un arancel del 20% puede significar la pérdida inmediata de competitividad frente a otros países como Australia, Chile o Sudáfrica", afirma García de Quevedo.

Según datos de FIAB, durante el primer trimestre de 2024, las exportaciones españolas de la industria agroalimentaria y bebidas hacia Estados Unidos alcanzaron los 800 millones de euros, esto es un crecimiento superior al 15% respecto al mismo periodo de 2023.

Desde la patronal agroalimentaria se exige al Ejecutivo que actúe con rapidez y firmeza. Además, instan a recuperar los canales diplomáticos con Washington y activar programas de apoyo para las pymes más expuestas al mercado norteamericano.

 director general fiab mauricio garcia quevedo vi congreso desarrollo

El director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo, en el VI Congreso de Desarrollo Sostenible, organizado por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) y la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB).

EuropaPress, AECOC Y FIAB

Lecciones del pasado: la sombra de 2019

No es la primera vez que Trump recurre a los aranceles contra productos europeos. En 2019, durante su primer mandato, impuso un 25% a varios productos alimentarios como represalia por las ayudas estatales a Airbus. Aquella guerra comercial provocó una caída de las exportaciones agroalimentarias de hasta el 40% en algunos sectores.

Aunque en esta ocasión los aranceles no son una represalia directa, el precedente preocupa. "No se trata solo del impacto económico inmediato, sino del daño estructural a las relaciones comerciales y a la imagen de España como proveedor fiable", apuntan desde el ICEX.

Un conflicto que trasciende lo económico

La medida de Trump no solo debe analizarse desde el prisma económico. Los analistas coinciden en que forma parte de una estrategia electoral más amplia para polarizar el debate político y posicionarse como el defensor de los intereses nacionales frente a las potencias extranjeras.

Para la Unión Europea, el desafío es doble: proteger sus sectores económicos clave y mantener el equilibrio geopolítico en un momento en que también se enfrenta a tensiones con Rusia y desafíos económicos internos. Mientras tanto, China ha calificado los aranceles como "una agresión sin fundamento" y prepara su propia respuesta.

Puntos clave

  • Trump impone nuevos aranceles del 20% a la UE y del 34% a China, reactivando la guerra comercial global.
  • Bruselas prepara represalias y el Gobierno español activa un plan de contingencia para proteger al sector agroalimentario.
  • Europa busca mantener su competitividad sin ceder ante la presión electoral de EE.UU., en un escenario de creciente incertidumbre global.