No necesitas ser un experto para invertir 10.000 euros hoy en día. Desde opciones seguras como bonos del Estado o fondos monetarios, hasta apuestas más atrevidas como las criptomonedas o las inversiones alternativas, pasando por las inversiones en bolsa como los ETFs, hay un abanico de posibilidades para todos los perfiles. Lo importante es encontrar el equilibrio entre riesgo y rentabilidad, y el corto o largo plazo.
La estrategia de inversión más clásica es la del 60/40, que consiste en asignar el 60% del capital a acciones y el 40% a bonos. Esta combinación busca equilibrar el potencial de crecimiento de la renta variable con la estabilidad de la renta fija. Históricamente, ha ofrecido rendimientos sólidos con menor volatilidad.
La estrategia de inversión 60/40 consiste en el 60% en capital a acciones y el 40% en bonos
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La eficiencia de esta estrategia puede variar en entornos económicos cambiantes. Aunque permite diversificar, puede tener un rendimiento limitado en mercados alcistas o acarrea los riesgos lógicos del mercado. Sin embargo, es adecuada para inversores que desean una exposición moderada al riesgo.
Sin embargo, si deseas diseñar tú mismo una estrategia de inversión que se acomode tanto a tu tolerancia al riesgo como a tus plazos de rendimiento, a continuación te presentamos opciones de inversión ordenadas de más a menos seguras y, por ende, de menos a más posiblemente rentables.
Depósitos a plazo fijo y cuentas de ahorro remuneradas
Esta es una de las formas más seguras de invertir dinero hoy en día. El capital está garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos (hasta 100.000 € por entidad y titular), por lo que el riesgo es prácticamente inexistente. Son productos de corto plazo, entre 1 y 12 meses, ideales para quienes priorizan la seguridad antes que la rentabilidad.
Fondos monetarios y letras del Tesoro
Son inversiones también de bajo riesgo, ya que se basan en activos de muy corto plazo como deuda pública. Están pensadas para horizontes de inversión entre 3 y 18 meses, y suelen utilizarse como alternativa al dinero en el banco. Por ejemplo, invertir en un fondo monetario que compre letras del Tesoro puede ofrecer rentabilidades actuales entre el 3% y el 4% anual, con buena liquidez y sin apenas volatilidad.
Sede central del Banco de España en la plaza de Cibeles de Madrid
Banco de España
Bonos y renta fija a corto plazo
Este tipo de inversiones ofrece rentabilidad a cambio de prestar dinero a gobiernos o empresas durante un plazo de entre 1 y 5 años. El riesgo sigue siendo bajo, aunque ligeramente mayor, ya que existe la posibilidad de que el emisor no cumpla con los pagos si su situación financiera se deteriora.
Renta fija a largo plazo y fondos mixtos defensivos
Aquí el plazo ya es más largo —normalmente entre 5 y 10 años—, y el riesgo es algo mayor, sobre todo si los tipos de interés suben. Aun así, son inversiones pensadas para quienes quieren estabilidad con un poco más de rentabilidad. Un ejemplo sería un fondo mixto 60/40, con rentabilidades medias históricas del 5% al 6% anual.
REITs, SOCIMIs y crowdfunding inmobiliario
Este tipo de inversión permite obtener beneficios del mercado inmobiliario sin comprar una vivienda. Las rentas proceden de alquileres o plusvalías por la revalorización del inmueble. El riesgo es moderado-alto, ya que puede haber vacíos de alquiler o caídas de precios, y el capital no siempre está disponible de forma inmediata. Se puede esperar un 7%–8% anual a medio plazo. El pasado enero, el mercado inmobiliario batió records.
ETFs y fondos indexados globales
Son instrumentos que replican índices como el S&P 500 y permiten invertir en cientos de empresas de forma diversificada y a bajo coste. Aunque su riesgo es mayor por su exposición al mercado bursátil, son ideales para inversiones a largo plazo (más de 5 años).
Inversión directa en acciones
Comprar acciones individuales de empresas puede ofrecer grandes oportunidades, pero también conlleva un riesgo mucho mayor. La evolución del valor depende completamente del rendimiento y percepción del mercado sobre esa empresa concreta. Es una inversión a largo plazo que requiere seguimiento. En los últimos años, las opciones más populares son las inversiones en empresas tecnológicas y de inteligencia artificial.
Las criptomonedas se crearon para que los usuarios fueran plenos soberanos de sus fondos.
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Criptomonedas
Son activos extremadamente volátiles, pero con alto potencial de rentabilidad si se acierta en el momento de entrada y en la elección del activo. Aún así, también existe la posibilidad de perder gran parte o incluso todo el capital invertido. Por eso, solo se recomienda destinar una pequeña parte del capital total y asumir que puede tardar años en ver resultados. Bitcoin es una de las opciones más atractivas por su potencial demostrado desde que salió en 2009.
Inversiones alternativas
Las inversiones alternativas no están ligadas a los mercados tradicionales y pueden ofrecer buenas rentabilidades, pero suelen tener baja liquidez y poca transparencia. Requieren conocimiento del mercado en el que se invierte. Los objetos coleccionables, como el arte o el vino, el oro, o el crowdlending son ejemplos de este tipo de inversiones.
Coleccionar arte pude ser una inversión lucrativa, por ejemplo con cuadros de esta exposición de 'Max Ernst: Surrealismo, Arte y Cine'
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Puntos claves
- Los depósitos a plazo fijo, letras del Tesoro y fondos monetarios son opciones ideales si buscas seguridad y liquidez a corto plazo sin asumir apenas riesgos.
- La diversificación —combinando productos como renta fija, Bolsa o inversiones alternativas— es clave para proteger el capital y buscar rentabilidad.
- La clásica estrategia 60/40 sigue siendo válida para quienes quieren equilibrio entre crecimiento y estabilidad, aunque su efectividad depende del contexto económico.
- Cuanto mayor es la rentabilidad potencial de una inversión, mayor es también el riesgo y el horizonte temporal necesario para obtener beneficios.